Si estas dudando en contratar a un diseñador de interiores o no para tu reforma, te explicamos las Ventajas de contratar un interiorista para tu reforma:

Aprovechamiento óptimo del espacio;

Conocer y trabajar con las medidas reales del espacio a reformar, las posibilidades de este y como intervenir de la mejor manera posible en él para conseguir lo que necesitas, no es tarea fácil. La experiencia de un interiorista puede ayudarte a sacar el máximo rendimiento de tu espacio, para que este sea mucho más funcional y adecuado a las necesidades de tu actividad.

Asesoramiento:

sobre la elección de acabados, materiales, instalaciones y tipo de iluminación que necesitas:

Con miles de marcas, productos y fabricantes dando vueltas a nuestro alrededor, un interiorista te ayudará a seleccionar aquellos que mejor se puedan adaptar a las normativas que tengas que cumplir, las necesidades de tu espacio, tus gustos y/o los de tus clientes, y claro está, a tu presupuesto.

Combinar todos estos los elementos para encontrar la combinación adecuada, es una de las tareas en la que el interiorista te puede ser de gran ayuda, ya que, desde un inicio, te puede orientar hacia un tipo u otro de productos ahorrándote tiempo y largas búsquedas que al final no te llevan a nada en concreto.

Por otro lado, te podrá aportar ideas y soluciones que en muchos casos no habrás tenido en cuenta y que favorecerán en gran medida a tu proyecto.

 

Ayuda con el cumplimiento de la normativa vigente y permisos de obra:

Cada proyecto es diferente, no es lo mismo la normativa y permisos necesarios para la reforma de una vivienda que de un local comercial.

Realizar desde un principio tu proyecto teniendo en cuenta las normativas asociadas a tu reforma, te ayudará a ahorrar en futuras modificaciones que te pueden luego obligar a hacer si no las has tenido en cuenta, afectando de manera imprevisible a la obra ya gastos ya realizados.

Por eso mismo, es conveniente trabajar desde un inicio con el asesoramiento necesario y siguiendo las normativas correspondientes, para evitar cambios y costes imprevistos a posteriori.

Personalización del proyecto:

Ayudarte a personalizar tu proyecto, a tu gusto y/o para el de tus clientes, es importante. Dejarse guiar por las modas no siempre es aconsejable, ya que estas pasan rápido y tu local puede verse desactualizado enseguida. Es aconsejable por optar por un diseño personalizado, que identifique a tu empresa y te aporte un valor diferenciado, adaptado a tus necesidades y gustos, estamos hablando de una inversión que has de amortizar a largo plazo, y dejarse llevar por tendencias que pueden cambiar de un año para el siguiente, no siempre será la mejor opción. Por otro lado, si quieres ser diferente, tampoco deberías seguir las mismas tendencias que impone el mercado o tu proyecto no se diferenciará del resto.

Lo más importante es que se adapte a ti, a la personalidad de tu empresa, y cumpla tus expectativas y las de tu cliente objetivo. 

Realización de un proyecto técnico y presupuesto inicial antes de empezar la obra:

Saber que te va a costar la obra antes de empezar es de gran ayuda, para tu planificación económica, solicitar un préstamo para la misma, o reestudiar el proyecto realizado para ver si se puede o no ajustar alguna partida para reducir el precio final.

La realización del proyecto técnico también te ayudará en la reducción en costes gracias a la planificación, y reduciendo los de tiempos de ejecución, del número de imprevistos, improvisaciones y rectificaciones en obra.

 + control = – costes – tiempo.

 

Coordinación de industriales y dirección de obra:

Porque tienes una vida y otras cosas que hacer en tu día a día, no es fácil estar permanentemente encima de los diferentes industriales que intervienen en una obra y verificar si están siguiendo el proyecto correctamente.

No hacerlo, puede alargar el tiempo de ejecución de la obra, por eso, siempre es recomendable que el diseñador de interiores que ha ejecutado el proyecto sea el mismo que realice la coordinación de la obra, pudiendo hacer un correcto seguimiento de los diferentes proveedores y verificando que el proyecto se realiza según lo convenido inicialmente con cada uno de ellos.